Impactos del Parque Tecnológico de Valdemingómez PTV

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  • Impactos Parque Tecnológico Valdemingómez PTV
    Valdemingómez (Wikipedia/CC)

Sobre el blog

José Antonio Díaz Lázaro-Carrasco
Ingeniero Industrial (UCM). Diplomado en Ingeniería Ambiental (EOI). Ex coordinador General de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid y ex Subdirector General de Residuos del Ministerio de Medio Ambiente.

Los comentarios aquí expresados son a título personal y no reflejan las opiniones de ninguna empresa o institución.

Quisiera empezar este artículo haciendo una llamada al cumplimiento de la jerarquía de residuos es decir: reducir, reutilizar, reciclar, valorizar y eliminar de forma segura los residuos que generamos, en un nuevo marco de Economía Circular.

Qué se hace con los residuos sólidos urbanos (rsu) generados en la ciudad de Madrid

Los ciudadanos de Madrid generamos diariamente más de 4.000 toneladas de residuos sólidos urbanos (RSU) que se tratan el Parque Tecnológico de Valdemingómez (PTV).

Nos recogen cerca de 300 kilos por habitante y año que, sumados a 25 de vidrio y papel (sin contar el papel que nos roban todos los días), que con los 76 de limpieza y otros, suponen alrededor de 400 kilos por habitante y año.

Es decir, todos los años el PTV trata más de un millón doscientas cuarenta mil toneladas de RSU, aproximadamente la mitad de los RSU de la Comunidad de Madrid.

Desde un punto de vista medioambiental el PTV es una infraestructura básica para el buen funcionamiento de la ciudad que hay que cuidar, pero produce una serie de impactos en sus alrededores que hay que reducir al máximo para preservar el bienestar de los ciudadanos.

Todos los años el PTV trata más de un millón doscientas cuarenta mil toneladas de RSU, aproximadamente la mitad de los RSU de la Comunidad de Madrid

Los RSU se tratan en diversas plantas del PTV que tienen unos nombres peculiares: La Paloma, Las Lomas, Las Dehesas. En estas plantas se separan los materiales reciclables (plásticos, metales, vidrio, papel,) así como la materia orgánica y el RDF que irán a biometanización, compostaje o recuperación energética respectivamente, el resto va a vertedero. En concreto en el vertedero de Las Dehesas en 2016 se depositaron 690.823 t que del total de 1.248.180 t que suponen el 55.35 % de los residuos que entraron en el PTV.

Parte de la materia orgánica se trata en dos plantas de biometanización (La Paloma y Las Dehesas), el biogás producido se trata en la Planta de Tratamiento de Biogás PTB para su posterior inyección en la red de ENAGAS o su combustión para la producción de energía eléctrica.

El problema de los olores

Entre 2016 y principios de 2017, la empresa especializada Odournet realizó un estudio muy detallado de los olores que se producen como consecuencia de las operaciones realizadas del PTV y también de otras instalaciones como algunas depuradoras.

Según los resultados obtenidos en el estudio, la tasa de emisión TE de olor global de las instalaciones evaluadas, los focos de olor más significativos del PTV son el vertedero en explotación de Las Dehesas y la Planta de Tratamiento de Biogás PTB, con un porcentaje de impacto de 48,9% y 32% respectivamente. En el caso de la PTB su elevada contribución se debe a un incorrecto diseño del sistema que trata el flujo de aire resultante del tratamiento de biogás.

En relación al resto de las plantas, cabe mencionar la Planta de Clasificación y Compostaje de Las Dehesas, con un impacto del 7,6%.

Respecto al resto de los focos, el porcentaje de impacto oscila en el rango de 0,2 al 2,1%.

Medidas correctoras para la gestión de olores

El estudio de Odournet propone una serie de medidas centradas en el vertedero y la PTB dado que estos son los focos principales de olor del PTV, tanto en emisión como en inmisión. También se van a implementar medidas en las diversas naves; cabe remarcar que estos focos no son la principal causa de impacto en las zonas residenciales del entorno. Es condición indispensable aplicar mejoras tanto en la PTB como en el vertedero, ya que si no las emisiones no se reducirán lo suficiente como para minimizar significativamente el impacto odorífero en el área actualmente afectada.

Dado que el mal olor se produce por los compuestos de azufre fundamentalmente, en concreto el existente en el biogás producido en las plantas de biometanización este año se ha conseguido reducir en más de un 80% las concentraciones a base de la adición de un reactivo en los reactores.

Evaluada la necesidad de reducir las concentraciones de ácido sulfhídrico en el flujo de biogás proveniente de las plantas de biometanización de Las Dehesas y La Paloma, las empresas concesionarias de acuerdo con la Dirección del PTV están adicionando un aditivo en los sistemas de digestión anaerobia para la reducción de sulfhídrico en el biogás, con el objetivo de reducir su concentración a niveles inferiores a 50 ppm.

Entre 2016 y principios de 2017, la empresa especializada Odournet realizó un estudio muy detallado de los olores que se producen como consecuencia de las operaciones realizadas del PTV y también de otras instalaciones como algunas depuradoras

En el vertedero

El vertedero Las Dehesas recibe anualmente del orden de 200.000 toneladas de materia orgánica sin bioestabilizar (la materia orgánica estabilizada produce menos olores). Se va a eliminar parte del vertido de este tipo de residuos con una nueva planta de usos múltiples (principalmente compostaje), además de mejorar y ampliar las plantas de biometanización.

Se van a eliminar más de 90.000 t de digesto (lodos procedentes de las plantas de biometanización) que producen mal olor y que dificultan la normal operación del vertedero, ya que es difícil cubrirlo diariamente dado que es un residuo muy húmedo. Se han hecho pruebas, que han resultado positivas, en la planta de secado térmico de Butaque (propiedad del Ayuntamiento). Se espera que en 2018 esta planta trate las más de 90.000 toneladas de digesto, de forma que se elimine ese foco de mal olor y se pueda operar el vertedero de forma más adecuada.

Por otra parte se deben reducir las emisiones del frente de vertido; este es un foco importante dada su superficie de emisión (cuanto mayor sea mayor será el impacto odorífero generado). Para reducir las emisiones derivadas de este foco es imprescindible llevar a cabo una cobertura diaria del frente con una capa de 0,10 a 0,20 m. de tierra o similar, esto ya se hace en la actualidad. Así mismo la compactación de los residuos se debe llevar a cabo con capas de 0,20 a 0,30 metros de espesor, cuando se cubre con tierra toda la celda. Este factor también es clave a largo plazo ya que implica una mayor densidad y vida útil del lugar.

El cubrimiento final, de unos 0,40 a 0,60 m. de espesor, se debe efectuar con la misma metodología que para la cobertura diaria; además, debe realizarse de tal forma que pueda generar y sostener la vegetación a fin de lograr una mejor integración con el paisaje natural.

Vertedero de Valdemingómez

Biogás generado en el vertedero

El factor de impacto determinante de un vertedero es la eficacia de captación y recuperación del biogás generado. El biogás, habitualmente presenta una concentración de olor muy alta. Por estos motivos, se considera que el mejor método de control de impacto por olores en un vertedero es un sistema adecuado de cobertura para conseguir máxima estanqueidad en combinación con un sistema adecuado de captación, extracción y combustión o aprovechamiento energético del biogás.

Actualmente se está valorizando el biogás procedente del vertedero de Las Dehesas en motores y posterior producción de energía eléctrica. Independiente del aprovechamiento energético del recurso, durante el trascurso de la vida útil del vertedero se van produciendo múltiples emisiones difusas de biogás a la atmósfera y en especial en aquellos años en los que se desgasifican las celdas rellenadas. Estas emisiones son las responsable del impacto actual del vertedero. Se pueden minimizar instalando sistemas de captación de biogás a medida que se va rellenando la celda activa, esto se realizará en el curso del año 2018.

El hecho de captar y quemar el biogás en etapas previas no implica la pérdida de recurso, ya que el biogás que se produce al inicio de la vida útil de la celda es de muy baja calidad, pero si supone un impacto importante a nivel medioambiental. La operativa actual de desgasificar las celdas según se van rellenando se debe estar realizando en la actualidad.

Se van a eliminar más de 90.000 t de digesto (lodos procedentes de las plantas de biometanización) que producen mal olor y que dificultan la normal operación del vertedero, ya que es difícil cubrirlo diariamente dado que es un residuo muy húmedo

Las antorchas permiten controlar las emisiones de biogás durante el inicio de explotación del vertedero y el tiempo de inactividad del sistema de recuperación de energía y para el control de gas que supera la capacidad de los equipos de conversión de energía. Por otra parte, una antorcha evita la emisión de metano a la atmósfera al inicio de la vida útil de una celda, cuando la calidad del biogás no permite su valorización energética, o bien durante el tiempo de inactividad del sistema de recuperación energética, para aumentar gradualmente el tamaño del sistema de generación de energía en un vertedero activo. A mayor volumen de residuos en el vertedero, mayor expansión del sistema de recolección; la antorcha se utiliza para controlar el exceso de gas evitando que el metano sea liberado a la atmósfera. No obstante cuanta más energía recuperemos menos tiempo funcionará la antorcha.

Valorización energética (Las Lomas)

En la Planta de Valorización Energética del C.T. Las Lomas (PVE) se valoriza el rechazo no reciclable del tratamiento de la bolsa de restos, de la que previamente se han separado los materiales reciclables y la fracción orgánica. Este rechazo de las plantas de tratamiento también llamado RDF, procede en su mayor parte de la planta de tratamiento del C.T. Las Lomas, y en menor cantidad de las otras plantas de tratamiento del Parque Tecnológico de Valdemingómez.

La PVE cuenta con tres líneas de combustión independientes, cada una de ellas formada principalmente por un horno de lecho fluido, una caldera de recuperación y una planta de tratamiento de gases. El RDF recibido se almacena en un foso común a las tres líneas de combustión. La alimentación de RDF a las líneas de combustión se realiza desde el foso común mediante el empleo de puentes grúa.

Cada línea de combustión cuenta con un horno de lecho fluido, en el que mediante la inyección de aire, se consigue el movimiento de la arena existente en el fondo del horno, y al envolver ésta totalmente al combustible, se produce una combustión de alta eficiencia. Del fondo del lecho se extraen de forma continua las escorias mezcladas con arena que es cribada y retornada al horno.

Una de las características más ventajosas de estos hornos de lecho fluido es que el porcentaje de inquemados en las escorias se sitúa por debajo del 0’1%, muy por debajo del límite del 3% fijado por la directiva de emisiones industriales.

El factor de impacto determinante de un vertedero es la eficacia de captación y recuperación del biogás generado

A su salida del horno, los gases son enviados a una caldera de recuperación de calor, donde ceden su energía térmica al vapor empleado en la generación de electricidad.

Este vapor producido en las tres calderas es conducido a un grupo turbogenerador, común a las tres líneas, que tiene una potencia instalada de 29 MW. Tras deducir los consumos internos, la producción exportada se sitúa en unos 22 MW, suficiente para abastecer de energía eléctrica a una ciudad de unos 50.000 habitantes, incluyendo consumos domésticos, industriales y municipales.

Los gases, tras pasar por la caldera, sufren un completo proceso de filtrado y limpieza para la eliminación de contaminantes. En primer lugar atraviesan unos ciclones en los que se depositan las cenizas más gruesas. A continuación, los gases entran en un absorbedor en el que, mediante una inyección de lechada de cal, se realiza la neutralización de gases ácidos.

Tras ello, los gases son sometidos a una doble inyección de carbón activo con objeto de eliminar de dioxinas y furanos, antes de pasar a un filtro de mangas en el que se depositan las partículas más finas.

Posteriormente, los gases se introducen en un sistema de reducción catalítica que reduce los óxidos de nitrógeno (NOx), siendo finalmente enviados a la chimenea mediante un ventilador de tiro inducido. La chimenea está equipada con equipos de medida en continuo para cada uno de los distintos compuestos que exige la normativa. Los datos de las emisiones de los gases se pueden consultar en la web del Ayuntamiento de Madrid, pudiéndose comprobar que cumplen ampliamente con los límites de las diferentes directivas comunitarias traspuestas a la norma española.

En Las Lomas se valorizaron energéticamente 270.085 t procedentes tanto de las Lomas como del resto de las plantas. Como consecuencia de la valorización energética se produjeron 20.735 t de cenizas que fueron al vertedero de seguridad y 6.725 t de escorias que fueron tratadas por un gestor independiente.

Creo que se está en el buen camino y espero que en el curso del 2018 los vecinos, sobre todo del ensanche de Vallecas puedan dejar de sufrir este suplicio en determinados días y a determinadas horas

En 1993 el Consejo Consultivo Científico de Médicos de la República Federal Alemana hizo una evaluación de los posibles riesgos sanitarios de las plantas incineradoras de residuos en referencia a la decimoséptima disposición BlmSchV (normativa alemana), declarando “que las plantas modernas se equipan con amplios dispositivos de depuración de gases, por lo que no contribuyen de una forma significativa al impacto ambiental. Las cargas adicionales de inmisión, calculadas en relación con los gases inorgánicos que van a proceder de plantas modernas de incineración de residuos, se sitúan muy por debajo de la contaminación de fondo en áreas rurales. La carga adicional de PCDD/PCDF (dioxinas y furanos) procedentes de plantas modernas casi no es detectable para la carga del medioambiente y no llevan a ninguna exposición mayor de la población que vive en el área de inmisión de una planta moderna recuperadora de energía (incineradora) de residuos”.

Esta norma alemana coincide con la Directiva de la UE de incineración de residuos cuyos límites de emisión la planta de Las Lomas cumple holgadamente.

Es por esto que quisiera transmitir a los vecinos tanto de Madrid como de Rivas un mensaje de tranquilidad en lo referente a las emisiones de la planta de Las Lomas, ya que son totalmente seguras para la salud de los ciudadanos. NO ES UNA PLANTA PELIGROSA ya que cuenta con los sistemas más avanzados de tratamiento de gases.

La terminación de la concesión de la Planta en 2020, debiera hacer que el Ayuntamiento iniciara un nuevo concurso para la contratación de la continuación de la explotación de la Planta de Recuperación Energética de Las Lomas, buscando una mejora del rendimiento energético como podría ser la producción de calor y de frio de un District Heating en la zona.

La ciudad de Madrid no se puede permitir el cierre de una planta como Las Lomas que no supone ningún peligro para la ciudadanía.

Planta de valorización energética de Las Lomas

Todo ello sin olvidar, como empezaba el artículo, que debemos reducir al mínimo la producción de residuos, reutilizar los materiales, y si esto no es posible, reciclarlos para obtener nuevos productos, recuperar la energía que tienen y por último eliminarlos de forma segura.

En los más de dos años que he estado como Coordinador General de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid he mantenido una relación continua y fluida con Quique Villalobos (Presidente de la Federación de AAVV) buscando la solución más adecuada a los impactos negativos(sobre todo los olores) del PTV. Creo que se está en el buen camino y espero que en el curso del 2018 los vecinos, sobre todo del ensanche de Vallecas puedan dejar de sufrir este suplicio en determinados días y a determinadas horas. Pido disculpas por no haberlo conseguido antes.

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