Crear arte con lo inservible, una realidad en el Centro Penitenciario de Monterroso

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  • Crear arte lo inservible, realidad Centro Penitenciario Monterroso
  • Los internos del penal lucense, ayudados por Carmen, su monitora de manualidades, han creado auténticas obras dignas de contemplación. Entre otras, flores con cáscaras de naranja y limón, y objetos decorativos a partir de tarros de café ornamentados con cáscaras de huevo.
  • Estos talleres de manualidades forman parte de un ambicioso plan de acción que gira en buena medida en torno al medio ambiente y la salud. Es el caso de su experiencia en el autocompostaje, el vermicompostaje y la agricultura ecológica.
  • Preocupados igualmente por la gran cantidad de alimentos que acaban desperdiciados, meses atrás lanzaron un proyecto “Don´t Waste Food” con el que pretenden poner en valor la comida y formar a los internos en una dieta variada y equilibrada.
  • Un arduo y apasionante trabajo capaz de dar sentido al reciclaje en toda su amplitud.

Sobre la Entidad

SOGAMA
La Sociedade Galega do Medio Ambiente (SOGAMA) es una empresa pública autonómica, creada en el año 1992 por el Decreto 111/1992 de la Xunta de Galicia, y adscrita a la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas.
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No cabe duda de que el centro penitenciario de Monterroso (Lugo) constituye todo un ejemplo a seguir en el ámbito educativo. Su magnífico cuadro docente, coordinado por Pedro Cantero, y arropado por una Dirección que se involucra al máximo en todas las iniciativas orientadas hacia la formación y el aprendizaje de los internos, constituye la clave del éxito de una institución pionera y modélica en esa ardua tarea que implica la reinserción social. Su compromiso va más allá del ámbito puramente profesional y, en muchas ocasiones, trasciende incluso a la faceta personal, involucrándose al máximo en experiencias ajenas que requieren de esa ayuda que siempre están dispuestos a conceder para encauzar otras vidas hacia un futuro mejor.

Y en esta difícil labor han echado mano del medio ambiente, que les sirve para formar a los alumnos en un mayor compromiso con el entorno y a trabajar valores fundamentales para la convivencia tales como la honestidad, la solidaridad, el compañerismo y la empatía.

Estos días hacían partícipes a la comunidad de los magníficos talleres de manualidades que imparte Carmen, su monitora en la materia, capaz de enseñarles a crear arte con lo inservible y a hacer posible el máximo aprovechamiento de los productos, principal parámetro que define la economía circular. Bandejas decoradas con flores confeccionadas a partir de cáscaras de naranja y limón, u objetos decorativos elaborados con tarros de café y ornamentados con cáscaras de huevo, son algunas de las muestras. Utilidad y belleza se combinan en un trabajo en el que las manos de los internos, con el asesoramiento de su profesora, son capaces de crear e innovar, sacando lo mejor de sí.

El centro penitenciario de Monterroso (Lugo) constituye todo un ejemplo a seguir en el ámbito educativo

Plan de acción en torno al medio ambiente y la salud

Pero esta actividad constituye una más de las múltiples acciones que el centro lleva a cabo a través de un ambicioso plan educativo. En su momento se lanzaron a la construcción de un invernadero reciclado en el que utilizaron miles de botellas plásticas de agua y en el que hoy cultivan infinidad de productos ecológicos. El abono, de primera calidad, no puede ser mejor. Lo obtienen a través de compostadores domésticos que instauraron en varios módulos en el marco de un convenio de colaboración formalizado en su momento con Sogama. Su experiencia les dio pie a publicar un libro del que hoy se sienten verdaderamente orgullosos, toda vez que aglutina el trabajo de docentes e internos. No satisfechos, quisieron dar un paso más y probar con las lombrices de tierra y hoy disponen también de varios vermicompostadores en funcionamiento en los que estos pequeños bichos llevan a cabo una importante tarea: ingieren la materia orgánica y la excretan en forma de humus, un abono de calidad extraordinaria que incluso supera los beneficios del obtenido a partir del autocompostaje.

En ambos casos, solicitaron formación, que fue impartida por técnicos externos especializados en cada modalidad. No sólo quieren hacer las cosas bien, sino enseñárselas a los internos y contribuir a su aprendizaje.

Atentos siempre a las últimas novedades ambientales, y habida cuenta de la preocupación existente en Europa debido a la gran cantidad de alimentos que se desperdician en toda la cadena (producción, distribución, comercialización y consumo), abordaron un proyecto “Don´t Waste Food” en el que trabajan desde hace meses y al que han dado un carácter transversal, participando en el mismo, tanto el personal médico como jurídico, de cocina y docente, además de los propios internos. Juntos quieren saber por qué se desechan determinados alimentos y qué pueden hacer para reducir la cantidad de comida que acaba en el cubo de la basura. Como decía Pedro Cantero “queremos poner en valor la comida”, un bien escaso para muchos. El proyecto está siendo aprovechado igualmente para formar a los internos en las ventajas que tiene para la salud una dieta variada y equilibrada.

Medio ambiente y salud constituye el binomio que hoy impregna la operativa de una institución capaz de dar sentido al reciclaje en toda su amplitud.

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