"El fomento del reciclaje es clave para reducir el impacto del modelo de consumo"

1
235

Sobre el blog

Jorge Castañeda Pastor
Activista multi-causa. Aquí escribo sobre reciclaje, reutilización y reducción del consumo (y el desperdicio) como vías para contribuir a un mundo sostenible y libre de pobreza y desigualdad
235
  • " fomento reciclaje es clave reducir impacto modelo consumo"

Los que andáis por aquí o por iAgua seguro que conocéis a Alberto Vizcaíno. Los que no le tengáis en vuestra "órbita", incluidle rápidamente o si no os perderéis post muy recomendables como su Propósito de año nuevo: cantimplora entre muchos otros. Alberto se define como bloguero culpable de Productor de Sostenibilidad, lleva 17 años asesorando a empresas en la aplicación de la normativa ambiental y participando en diversos programas de formación y es autor del libro Pero… ¿Tiene arreglo? (tengo que decir que pedí su libro a los reyes y no me hicieron caso, tendré que comprármelo yo mismo).

Alberto ha pasado por estas ConveRRRsaciones en las que le he preguntado por varias cuestiones. No os perdáis lo que me contó.

Pregunta: La situación actual de nuestro planeta es, evidentemente, consecuencia de lo que hacemos todos: consumidores, empresas, gobiernos,… Pero, ¿quién tiene, desde tu punto de vista, la mayor cuota de responsabilidad? Porque tengo la sensación de que la mayoría de campañas relacionadas con el consumo responsable se dirigen a la ciudadanía. ¿Somos los ciudadanos y ciudadanas los principales responsables?

Respuesta: La mayor cuota de responsabilidad la tienen quienes tienen mayor peso en los procesos de toma de decisiones. Como ciudadano delego esa toma de decisiones cada cuatro años en un programa político preparado por un partido que luego hace lo que quiere con ese voto. Y como consumidor me ciño a optar entre lo que se ofrece en los establecimientos que tengo al alcance de mis horarios y capacidad de compra.

El ciudadano individual es responsable de elegir sobre las decisiones que ya han tomado otros por él. Tiene capacidad para optar entre alternativas con menor impacto o llevar formas de vida más sostenibles. Pero en comparación con lo que pueden hacer gobiernos y empresas… son pequeños gestos que no determinan nuestro destino común.

Pregunta: Cada vez oigo más que los pequeños gestos ya no valen, que es necesario un cambio del sistema. Por una parte me parece que es un mensaje que paraliza y desmotiva (si el problema es tan grande e inevitable, no hago nada), pero, por otra, hay que acelerar (no vale sólo con tirar el vidrio al contenedor verde). ¿Cómo lo hacemos?

Respuesta: Es complicado porque sin los pequeños gestos de millones de personas no hacemos nada. Por ejemplo, el reciclaje no ocurre en los contenedores de colores destinados a la recogida selectiva. Pero si no depositamos nuestros residuos separados con un criterio adecuado a las posibilidades técnicas de recuperación de materiales, los que vienen detrás en la gestión de esos residuos no podrán rescatar el valor que contienen nuestras basuras.

Que el problema sea tan grande e inevitable no impide que mi conducta individual contribuya a seguir agrandando el problema o me impida adaptarme a las consecuencias de ese problema. Parte del reto está en adaptarnos a las situaciones que están generando los cambios globales consecuencia de nuestro modelo de consumo.

La parálisis y la desmotivación nacen de crear falsas expectativas de lo que cabe esperar de nuestros gestos individuales. Depositar latas de bebidas en un contenedor amarillo no va a compensar la contaminación de nuestro tubo de escape. Pero la decisión individual de reducir o abandonar completamente el consumo refrescos azucarados tiene un potente efecto sobre nuestra salud y es un mensaje claro para el mercado y las alternativas que queremos ver en las estanterías de los comercios.

Pregunta: Leía hace tiempo un estudio de Hispacoop que decía que “incluso si la proliferación del envasado se percibe como un exceso, el reciclaje viene a actuar generalmente como respuesta, como práctica adecuada tendente a acotarlo y mantenerlo dentro de unos límites”. Interpreto de esta frase que para algunas personas el reciclaje funciona como cierto lavado de conciencia que les permite sentirse cómodos manteniendo pautas de consumo no sostenibles. ¿Podría ser que el fomento del reciclaje sea una mala estrategia?

Respuesta: El fomento del reciclaje es clave para reducir el impacto del modelo de consumo y cerrar los ciclos abiertos de nuestro sistema de producción. Pero tiene que ser un mensaje realista y venir acompañado de otras medidas relacionadas con el despilfarro de materias primas, la obsolescencia de los bienes de consumo,… La economía circular se basa en la prevención y esa debería ser la clave de todas las estrategias sobre residuos: si evito el residuo no lo tengo que reciclar.

Pregunta: Conozco gente que ha dejado de reciclar papel porque dice que “lo roban mafias que se lucran gracias al buen hacer de los vecinos y vecinas”. Se refieren a la práctica cada vez más habitual en Madrid de personas que se llevan el papel de los contenedores azules. ¿Qué les dirías?

Respuesta: Que no se preocupen de quién se lucra con sus residuos. Lo importante es que realmente alguien tenga incentivos para recogerlos, transportarlos, clasificarlos y utilizarlos como materia prima. Si en vez de hacerlo una empresa costeada con una partida de presupuesto público licitada en un proceso dudoso se lo lleva una organización informal, lo que hay que decirle al político de turno es que deje de llenar los bolsillos de sus amigos con los impuestos de los ciudadanos y atienda a formas más eficientes de gestionar los residuos.

Formalicemos esa recogida informal (evitando a explotación ilegal de personas) y liquidemos los contratos de las grandes constructoras a las que les le mueven las comisiones pero les importa poco o muy poco el reciclaje.

Pregunta: ¿Sistema de Depósito, Devolución y Retorno sí o no?

Respuesta: Sí, siempre. Los Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) permiten devolver los residuos a quienes ponen en el mercado productos que con su uso se convierten en esos residuos. Es la única forma de implicar a los fabricantes y distribuidores. Cuando les permitimos poner un contenedor amarillo en el que se recogen, o no, los residuos, lejos de sus centros de producción, trasladamos el problema a los ciudadanos y los responsables municipales.

Como consumidor, el SDDR me incentiva a participar en el sistema: no deja el gesto de separar los residuos a mi buena voluntad. Añade el aliciente de que me devuelven la pequeña cantidad que, de todas formas, pago cuando compro el envase que se convierte en residuo. Y las empresas que ponen en el mercado esos productos sujetos a SDDR tendrían incentivos para reducir la cantidad de residuos que les viene de vuelta. Permitiría una logística inversa que actualmente no existe, y fomentaría el comercio en envases retornables, aplicando los principios de prevención y reutilización.

En el caso de los envases el beneficio está claro, reduciría significativamente el abandono, nos ayudaría a planificar las compras, fidelizaría al consumidor en comercios de proximidad,… pero también tendría ventajas, por ejemplo, en el sector textil. Si tuviésemos un SDDR para camisetas seguramente tendríamos tejidos más resistentes y duraderos. Con Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno, donde el residuo volviese al fabricante también podríamos incentivarle a alargar la vida útil de los productos que pone en el mercado.

Pregunta: Amigos de la Tierra ha puesto en marcha la campaña #SeMerecenUn10 para tratar de que se reduzca el IVA en la reparación y así contribuir a luchar contra la obsolescencia programada y todas sus consecuencias (residuos, conflictos, consumo de recursos,…). ¿Qué más habría que hacer para terminar con esta práctica?

Respuesta: De una parte cargar el valor real a las materias primas y la mano de obra. ¿Cómo es posible que sea más barato fabricar un electrodoméstico nuevo que reparar uno existente? Tal vez hay costes que no se están contemplando en el precio inicial: minería con alto impacto ambiental, transporte con combustibles fósiles baratos, mano de obra precarizada,…

El cambio vendrá el día que seamos conscientes de que lo que necesitamos no son esos bienes de consumo, si no los servicios que nos prestan. Yo no quiero tener una taladradora para que esté años acumulando polvo en el trastero. Quiero la capacidad de hacer un agujero en la pared para colgar un cuadro. No quiero unos zapatos o una prenda de ropa, quiero calzado y abrigo. Capacidad de comunicación, acceso a la información,…

Si pagases por una temperatura en tu casa de 21 grados en invierno ¿crees que la caldera se estropearía hasta el punto de que tuviese que cambiarla cada 5 años? Yo creo que el proveedor de ese confort térmico se encargaría de buscar un equipo que tuviese el mínimo mantenimiento posible y que le implicase los menores costes posibles de reparación o sustitución.

Ahora compras un equipo de combustión y un combustible. Si el equipo tiene una larga vida útil el fabricante vende menos unidades. Y el combustible… tu compra le da capacidad a la corporación que te lo suministra para condicionar las leyes que te esclavizan a esa forma de suministro energético, impidiendo que te desconectes y te calientes con la energía del sol.

Pregunta: Para terminar, ¿podrías destacar una campaña o iniciativa para contribuir al consumo responsable, a la “producción de sostenibilidad"?

Respuesta: Creo que tenemos una herramienta potente que son los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas. Si todos y cada uno de nosotros somos capaces de entender su significado e incorporarlos en nuestro ámbito de actuación (personal, profesional, económico, político,…) conseguiremos producir un modelo de desarrollo que permita a todas las generaciones presentes y futuras satisfacer sus necesidades de un modo digno y respetuoso con el resto.

Se trata sencillamente de que cuando hagamos balance este nos salga a favor del desarrollo sostenible, sea después de hacer la compra semanal, después de ejecutar un proyecto o después de aprobar una nueva ley sobre residuos de envases ¿podemos hacerlo sin deteriorar el planeta y beneficiando a todos sus habitantes?

 

ConveRRRsaciones es el título de una serie de entrevistas con personas vinculadas con la promoción del consumo responsable. Desde un enfoque amplio, el objetivo es ampliar miradas, analizar alternativas y profundizar en el papel de la ciudadanía en la construcción de un mundo más justo a través de cambios en las pautas de consumo.

Comentarios